domingo, 3 de julio de 2016

Ruta a Morón. Julio del 2016

En la salida de hoy hemos sido sólo tres, Jaime, Jorge y yo, es decir, la cosa iba esta mañana de 1000cc, las tres del grupo.


El primero punto de encuentro a las 08:45 en el kiosco de Rafa, donde quedé con Jaime, puntual, allí estaba esperándome, se le notaba que tenía ganas de salir después del fatídico tramo off road.
El segundo frente a la casa de Jorge, en el bar, tomando café lo estuvimos esperando, el primero de la mañana para levantar presión.
Jaime nos acompañaría hasta el desayuno ya que tenía día de playa con la familia mientras Jorge y yo nos dábamos un par de baños de sudor en la ruta de hoy.


Antes de tomar la N-IV tuvimos que entrar en la Shell del Ikea a echar gasofa, a lo cual estoy totalmente descuerdo ya que hay que venir cagado y meado de casa y moto lista pero creo que las calores estas nos atrofian las neuronas y se nos olvida, un servidor el primero.
Como estamos tomando de costumbre, cada vez que salimos de ruta por la N-IV, paramos a desayunar en la venta Alonso, por algo será, todo casero, buen trato y tranquilidad.
Al llegar a la venta y quitarme el casco me encontré con mi buen amigo Méndez que pertenece al gremio de las motos pero esta vez volvía de estar de guardia en coche y paraba para comprar molletes de Espera. Ya aprovechamos y nos hizo la foto de rigor antes de pedir, para que no se vea lo que desayunamos.


Aunque no se ponga foto del mismo se puede decir lo que pedimos, tres cafés con leche y molletes con aceite, tomate y jamón.
Pagada la cuenta y cada uno preparándose para salir de nuevo a la carretera, en el baño, justo detrás del papel higiénico me encontré con una visitante de poco agrado, imaginad que cae dentro del calzoncillo sin darte cuenta...


Nuestro Jorge preparando ya cámara para la grabación de rigor, Esta vez iría instalada en la parte baja de la defensa, detrás de la rueda delantera pero con la mala fortuna que rompió el enganche y fuimos sin ella grabando.



Despedimos a Jaime que volvía para el Puerto y nosotros llegamos al cruce de las Cabezas para tomar dirección Villamartín. A los pocos kms de carretera giramos a la izquierda dirección Montellano, una carretera con muchas curvas, firme bueno y anchita pero coincido con Jorge, no tiene zona de escapada como otras, así que hay que ir fino, o vas despacio o haces los deberes antes de entrar en la misma sino te comes el quitamiedo.
Al llegar a Montellano paramos en el bar Vikario para tomar un par de claras con limón y unos altamuces, mientras hablamos de como nos había ido  la semana. Aquí vi el mensaje de Jaime que había llegado bien a casa.



De Montellano directos a Morón para no demorarnos mucho ya que Jorge tenía que estar en casa a la hora de comer. Volvimos a la carretera y con buenas curvas, la ruta de hoy ha sido para foguearse con las curvas, ya la hice con Carlos Triñanes hace un par de meses.
En Morón visita familiar rápida, reparación del inyector del scottoiler y tocaba volver a las 13:30, cuando más pega el lorenzo.

Ayuntamiento de Morón.

Poco tráfico a la vuelta pero no quita que son se hagan buenos adelantamientos, la N-IV te quita el miedo a adelantar como la carretera de Jerez - Antequera.
Antes de entrar en el Cuervo le hice indicaciones a Jorge por si quería un refrigerio, íbamos deshidratado, con la reserva encendida.
Al salir del bar había un intruso en el grupo que se ofreció a acompañarnos hasta Jerez, tenía su montura junto a la nuestra.


Y no tiene las ruedas cuadradas.

Jorge y yo nos despedimos antes de salir ya que cada uno llevábamos un final de ruta diferente pero con un mismo fin, llegar bien y así fue, cada uno en casa sin novedad, esperando a la próxima salida pero con menos calor.



domingo, 26 de junio de 2016

Sierra de Huelva. Junio del 2016

 La ruta del de día de hoy no tenía nada que ver con la que se planeó en un principio, ir a las ruinas de Itálica y después ruta por la carretera vieja de Sevilla - Huelva para visitar la aldea del Rocío, pero no era la estación del año más propicia para pasear entre piedras y mucho menos disfrutar de la vieja carretera con los sevillanos en bandada buscando la costa.
Quedé con Julian en la gasolinera de los pitufos de San Fernando a las 09:15, justo a la salida para llenar depósitos y salir en busca de Carlos que estaba saliente de guardia.
El día era especial, por primera vez mi pareja Sonia me acompañaría en una ruta con el grupo y disfrutar de las emociones que comparto por teléfono con ella por no poder acompañarme todas las veces que nos gustaría a los dos.
Julian se retrasó por problemas con la puerta del garaje así que Sonia y yo nos permitimos relajar el casco.
Esperando
Siguiente punto de encuentro en la venta la Vaca, para recoger a Carlos que por mensaje nos indicaba que se retrasaría un poco pero todos llegamos al mismo tiempo al punto de encuentro y nos pusimos en ruta buscando la venta Alonso para el desayuno de rigor.
Los de Cádiz todos juntos.
Nos encontramos mucho tráfico de en nuestra contra dirección a la playa de camino al desayuno y una cosa que se ven pocas veces en la N-IV, UN RADAR MÓVIL, pero no seamos malos, es por nuestra seguridad.

Acomodados.
En las dos publicaciones anteriores del blog me hicieron comentarios varios sobre los desayunos, que les damos envidia por lo que se ve en la foto, en esta entrada seré solidario con los no partícipes en la ruta y no subiré foto del desayuno.
Pero sí de lo terminado.
Justo antes de salir hacia Utrera, Julian llamó a Patrik para fijar punto de recogida, fijándolo en la rotonda del avión junto a los pisos militares y allí estaba el susodicho esperándonos con el que iba a ser el último viaje de su Honda ya que en el próximo se nos pasa a Yamaha.
Aprovecharon para el cigarrito antes de salir.
Ya con el grupo al completo y montados en las motos tomamos ronda norte de circunvalación de Utrera para llegar a Sevilla, pasar el puente del V Centenario y antigua Ruta de la Plata hasta que paramos en el Ronquillo para tomar algo fresquito, el lorenzo estaba pegando bien.
Continuamos el viaje hasta Santa Olalla y repostamos a la entrada del pueblo antes de girar dirección a Zufre, una carretera con buenas curvas y piso nuevo.
La última vez que fuimos a Zufre ME perdí, yo solo y el resto del grupo me siguió, es triste pero es toda la realidad, me pedí en un pueblo de 940 habitantes.
Esta vez fui directo al centro del pueblo sin darle ningún recorrido turístico al resto, Julian me dejó claro que conocía el pueblo y que fuese directo.
Encontramos un hueco para las motos que se queda grabado para próximas visitas al pueblo, resguardadas del sol y junto al bar.




Grupo al completo y esperando que nos tomen la comanda.
Buen sitio para comer y barato, nosotros nos deleitamos con una tartaleta de verduras, pimientos rellenos de lomos de atún, parrillada mixta de ibéricos y carrillada ibérica a la miel. Casi ná, salimos de allí como reyes.
A la vuelta paramos en Dos Hermanas a tomar la penúltima en el Mare, donde nos llevó por primera vez nuestra compañera María José y todos nos llevamos una grata sorpresa al entrar.
Entre los cinco del grupo llegamos a la conclusión que en la piscina no habían más de diez neuronas.


La cara de felicidad de Julian no tiene precio.
Después de la penúltima, cada uno se marchó para casa, a nosotros aún nos quedaban unos cuantos de kilómetros pero muy divertidos con los adelantos.
En entra entrada al blog le doy la bienvenida a Sonia, Carlos y Patrik, espero volver a mencionarlos muchas más veces en próximas entradas.

domingo, 12 de junio de 2016

Sierra de Cádiz y Ronda. Junio del 2016

En la ruta de hoy la salida era una desde Morón y la otra de Jerez. La salida de Morón a las 08:45  desde los aparcamientos de la piscina municipal y la de Jerez desde la salida hacia en circuito a las 09:30.
Esperando a mi primo y mal aparcado.

El punto de encuentro común y de paso desayunar lo fijamos en la venta el Cortijo, Algodonales. Desde Jerez salieron Jorge y Julian y desde Morón mi primo Juan María y yo. Nosotros fuimos al punto de encuentro por Coripe y la Muela, nos hartamos de buenas curvas para ir calentando para lo que nos esperaba.
En Coripe el primer café, el único bar abierto a esa hora en el pueblo, llegamos a frenar 7 metros más tarde y nos pasamos la calle principal.
Ayuntamiento de Coripe

Plaza del pueblo
El café supo a gloria, el primero de la mañana para levantar presión y continuar en camino. El siguiente tramo de carretera hasta entrar en la provincia de Cádiz estaba en bastante mal estado, pasando junto a la famosa vía verde de la sierra.
Fuimos los primeros en llegar y buscar un sitio a la sombra tanto para nuestras motos como para los que tenían que llegar y muy acertada la misma.
Debajo del olivo que el sol calienta.
Hora del deseado desayuno, hicimos pleno, todos mollete con jamón menos para Julian que sólo lo pidió con aceite y tomate por si se le repetía el jamón en las curvas.
Para repetir.
Una vez desayunados, de camino a las motos, nuestro amigo Jorge ya me puso unas de sus cámaras en mi cúpula para en el día de hoy hacer yo el reportero dicharachero.
Colocando cámara en mi cúpula.
Nada más comenzar a rodar tuvimos que desviarnos para tomar la carretera de Zahara de la Sierra y de aquí empezaríamos a subir al puerto de las Palomas. haciendo una parada a la mitad de la subida en el puerto de los Acebuches y esperar a Julian.


Tenía esperanza en la pronta llegada de Julian y no me iba a quitar el casco.

Perdí la esperanza.

Ese es Julian.
Cuando por fin nos reunimos todos, continuamos nuestra subida a las Palomas y por fin lo conseguimos.






En la cima se nos encendió nuestra reserva, el cuerpo pedía una cerveza fresquita, con o sin alcohol, así que la bajada a Grazalema nos obsequiaría con el refrigerio y media ración de queso payoyo y media de ensaladilla en la plaza del pueblo.




Con la sed saciada y el estómago engañado hasta la comida, nos dirigimos a Ronda a comer. El camino fue rápido, le retorcimos un poco las orejas a las motos, todo grabado por un servidor.
Una vez en Ronda, Jorge nos hizo de guía por la ciudad pero eso si, sin bajarnos de la moto, jajajaja.
Comimos muy bien de tapas en un bar que creo recordar que se llama Vera, con un postre riquísimo para después echarse una siesta pero iba a ser que no, que nos quedaba volver a casa.
El trato recibido por la camarera inigualable, nos hicimos todos un selfi para el blog pero ninguno le preguntó el nombre, así que será la camarera sin nombre.
Mañana por la mañana a correr sin falta.

El grupo con la camarera sin nombre.
El regreso fue despacito y con buena letra, parando en Puerto Serrano para despedirnos de mi primo y tomar algo para hidratar el cuerpo.
Llegamos todos bien a casa y durante el viaje nos acordamos de todos los que no pudisteis acompañarnos.
A la espera de la próxima pero con este tiempo habrá que salir muy temprano para estar en casa antes de que el lorenzo pegue fuerte.